QUÉ TRATAMOS

La Fisioterapia es una profesión autónoma y con identidad propia dentro del ámbito sanitario. Su objetivo es preservar, restablecer y aumentar el nivel de salud de las personas con el fin de mejorar sus condiciones de vida.

La fisioterapia actúa en la prevención, promoción, mantenimiento y la recuperación de la funcionalidad, utilizando para ello medios físicos y distintas técnicas adaptadas a cada paciente y patología.

Nuestro objetivo es ofrecer a nuestros pacientes un servicio de Fisioterapia totalmente personalizado y a medida, para conseguir de este modo que el tratamiento y, por tanto, la recuperación, sea lo más eficaz y rápida posible.

DISFUNCIONES MUSCULARES

Las disfunciones de tejidos blandos provocan dolor y rigidez, hipertonía y alteración de la función. Puede afectar a cualquier músculo del cuerpo y se caracteriza por la presencia de puntos dolorosos y bandas tensas (trigger point o punto gatillo). Una disfunción miofascial no tratada tiende a hacerse crónica, provocar tensión muscular, dolor e incluso disfunción orgánica. Su aparición puede deberse a diversas causas como traumatismos agudos, repetición de gestos (deportivos, laborales), trastornos posturales, exposición al frío, estrés emocional, disfunciones viscerales, etc.

 

DISFUNCIONES ARTICULARES

Una disfunción articular es una alteración de cualquier articulación caracterizada por una restricción de la movilidad parcial o total, que implica una perturbación vascular, neurológica y muscular que se puede complicar con sintomatología secundaria.

Para el correcto funcionamiento articular, debe existir un deslizamiento adecuado sobre las superficies de las estructuras óseas involucradas en el movimiento. Cuando alguno de los planos de deslizamiento se ve alterado se produce una disfunción articular, impidiendo que el movimiento se realice correctamente y de manera armónica, provocando disfunción y compensaciones secundarias a la lesión.

Existen diversas técnicas para ayudar a restablecer la calidad y cantidad del movimiento articular, así como mejorar esos síntomas asociados (edema, dolor muscular asociado, parestesias, etc).

LESIONES DEPORTIVAS

La práctica deportiva en sus distintos niveles, ya sea profesional como aficionado, requiere un óptimo estado de salud en el que la prevención adopta un papel fundamental.

Igualmente, en las lesiones deportivas, se desarrollan diferentes técnicas dentro de la fisioterapia para recuperar al deportista con la mejor garantía posible y conseguir una readaptación progresiva a la actividad para evitar recaídas y prevenir futuras recidivas. Dentro de las lesiones deportivas más comunes encontramos las sobrecargas musculares, tendinitis, roturas fibrilares, distensiones ligamentosas y un largo etcétera dependiendo de la modalidad deportiva puesta en práctica.

ESGUINCES

Un esguince es una distensión ligamentosa provocada por un movimiento exagerado fuera de los límites fisiológicos normales de la articulación, generalmente por un traumatismo. El esguince puede ser de distinta gravedad, pero se caracteriza por la presencia de dolor, inflamación e impotencia funcional.

Desde la Fisioterapia se realiza siempre y cuando no exista fractura asociada, un tratamiento precoz para disminuir y controlar la inflamación, restablecer la movilidad de la articulación y su correcta función, y más a largo plazo recuperar el tono muscular y la propiocepción de la misma para evitar posibles secuelas o recaídas; consiguiendo una incorporación del paciente a sus actividades de la vida diaria de una manera completa.

ALGIAS VERTEBRALES (CERVICALGIA, DORSALGIA, LUMBALGIA)

Las algias vertebrales engloban todos los síndromes dolorosos del raquis de origen no traumático que aparecen en el aparato locomotor en cualquier segmento de la columna vertebral: cervical, dorsal o lumbar. El dolor de espalda es una de las patologías que aparecen con más trascendencia y frecuencia en nuestra sociedad debido a las condiciones de vida y laborales, el estrés, las actividades deportivas, la actitud postural viciosa que produce fatiga como es el caso de estudiantes, y la vida sedentaria.

La Fisioterapia puede aportar un estudio acerca del origen de dichas algias y ayudar a disminuir el dolor ocasionado; y a largo plazo, evitar continuas recidivas a través de la prevención y ejercicio terapéutico específico a cada paciente.

DISFUNCIÓN ATM (articulación temporomandibular)

La Fisioterapia tiene un papel muy importante en la valoración y tratamiento de las alteraciones en la articulación temporomandibular.

Es importante, valorar cráneo y la columna cervical en este tipo de disfunciones, por su relación anatómica.  Esta alteración cursa con una sintomatología muy invalidante para el paciente y puede causar problemas funcionales en los músculos implicados, bruxismo, vértigo o acúfenos (ruidos en los oídos). También puede producirse adormecimiento de la cara y dificultad para masticar y /o tragar. En algunos casos puede afectar a la vista y ocasionar una neuralgia del trigémino.

 

TRATAMIENTOS POST OPERATORIOS

El proceso más importante de una intervención quirúrgica para reducir al máximo la aparición de secuelas es la fase post operatoria. Es lo que se conoce como Rehabilitación.

La rehabilitación es uno de los campos donde más fuerza tiene la fisioterapia.

Dependiendo del tipo de cirugía a la que se haya sometido el paciente (traumatológica, estética, oncológica, etc), la Fisioterapia ofrece un amplio abanico de técnicas que ayudan a superar las secuelas de la intervención y recuperar la funcionalidad.

Después de cada intervención quirúrgica se desencadena una proliferación de tejido fibroso e inflamación en respuesta a la propia intervención, que produce una súbita reducción del movimiento y aumento de dolor. La Fisioterapia debe ser precoz, siempre y cuando la naturaleza y la evolución de la recuperación lo permita.

La fase de rehabilitación es SIEMPRE necesaria ya que, es muy difícil que el propio paciente por sus propios medios alcance el 100% del estado físico previo a la operación.

 

FIBROMIALGIA

El síndrome de la fibromialgia es una dolencia crónica que se caracteriza por dolor músculo-esquelético difuso, alteraciones del sueño y fatiga, acompañados de hipersensibilidad a la palpación en algunos lugares anatómicos concretos conocidos como puntos sensibles.

El diagnóstico es eminentemente clínico, por lo general utilizando los criterios del Colegio Americano de Reumatología y no excluye otras patologías. Los criterios más importantes  son: dolor crónico generalizado y presencia de, al menos, 11 de los 18 puntos descritos para su diagnóstico.

El objetivo del tratamiento es mejorar la función; y para ello se combina el tratamiento físico: ejercicio físico y fisioterapia (estiramientos, tratamiento de puntos gatillo miofasciales, inducción miofascial, técnicas de relajación…); junto con el tratamiento farmacológico y psicológico.

DISFUNCIONES VASCULARES

Son patologías con alteraciones circulatorias, caracterizadas por hinchazón o edema provocado por un cúmulo de líquidos en el tejido; y edemas linfáticos provocados por una obstrucción del sistema linfático que puede tener distintas etiologías (esguinces, traumatismos, cirugías).